Practicar la CNV me ha ayudado a relacionarme de manera más consciente, conmigo y con las demás personas. He aprendido a escuchar sin intervenir, a darme cuenta cuando una necesidad no está atendida y a cuidar la forma en que pido las cosas, así como a pedirlas cuando lo necesito.
Otra herramienta muy valiosa ha sido el reflejo, ya que rompe con el hábito de juzgar y de querer arreglar lo que la otra persona hace, dice o piensa. En su lugar, me permite ponerme en su lugar, comprender mejor su experiencia y abrirme a la compasión.
- Marisa -
La propuesta de participar en el taller de Martha Suárez me la hizo una prima en quien confío totalmente, así que mis expectativas eran altas. Lo que no imaginaba era cuánto me iba a gustar, cuánto iba a aprender y, sobre todo, cuánto cambiaría mi forma de relacionarme y de conocerme a mí misma. Tanto fue así que permanecí en el taller durante dos años.
Considero que es un espacio de profundo autoconocimiento y comprensión del ser humano. Te permite identificar con mayor claridad tus necesidades y sentimientos y, a partir de ahí, aprender a mirar a las demás personas de una manera distinta, más empática y compasiva.
Este proceso facilita relacionarte de forma más consciente y honesta contigo y con los demás. Agradezco cada día haber formado parte de este taller, compartido con personas valiosas que contribuyeron a mi crecimiento. También agradezco a Martha, una gran maestra, por su sensibilidad, conocimiento y profesionalismo.
Recomiendo ampliamente sus talleres.
- Piti -
¿Por qué a menudo no encontramos la manera de entendernos con las personas que amamos? ¿Cuántas veces nuestro sufrimiento nace de desencuentros con quienes tenemos más cerca y cuántas veces esos desencuentros nos llevan a romper relaciones valiosas? ¿Existe un camino para salir fortalecidos del conflicto?
En los talleres de Martha encontré una metodología que amplió mi mirada y me permitió construir relaciones más estables y armoniosas. Aprendí a no temer a las diferencias con los demás, al comprender que surgen de necesidades válidas que requieren ser atendidas.
Aprendí a identificar mis propias necesidades en medio del conflicto y también a reconocer las de otras personas. Aprendí a expresar lo que siento y lo que necesito, sin atribuir a nadie la responsabilidad de mis emociones o de lo que me hace falta. Aprendí a hablar con claridad y a pedir sin exigir.
La metodología de la Comunicación No Violenta, facilitada por Martha, ha sido una herramienta valiosa para reducir sufrimientos innecesarios y relacionarme de una manera más consciente.
- María -
Martha me introdujo al mundo de la CNV cuando comenzó su camino como formadora certificada. Presenciar el entusiasmo con el que hablaba de esta herramienta y verla aplicarla en distintas situaciones me motivó a tomar sus primeros talleres. Más adelante, cuando abrió sus propios cursos y grupos de práctica, me uní sin dudarlo.
Su forma de facilitarlos fue muy enriquecedora. Explica los fundamentos con claridad y seguridad, y las dinámicas, ejercicios y ejemplos de la vida cotidiana me ayudaron a integrar gradualmente esta manera de comunicarme.
Hoy escucho mejor y puedo detener el juicio, o al menos darme cuenta cuando aparece. Comprendo con mayor facilidad la perspectiva de la otra persona y reconozco que detrás de cada conflicto hay necesidades no expresadas. También me expreso con más claridad y empatía.
Aprender CNV con Martha ha sido una experiencia de transformación y autoconocimiento, que me permitió identificar mis necesidades y expresar lo que siento sin atacar ni defenderme. Recomiendo su trabajo a quienes desean mejorar sus relaciones personales y profesionales desde una mayor conciencia.
- Ceci -