Sesiones de práctica de Comunicación No Violenta


Un espacio continuo de práctica para integrar la CNV en la vida cotidiana y el trabajo diario, a través de la experiencia, el acompañamiento y la exploración de situaciones reales.


Para quién es

Dirigido al público en general.
Estos espacios están pensados para personas que desean profundizar en la práctica de la Comunicación No Violenta y llevarla con mayor coherencia y claridad a sus conversaciones cotidianas, relaciones personales, entornos laborales y comunitarios. No es un curso teórico, sino un espacio flexible que se adapta a las necesidades del grupo y a los temas que las personas desean practicar.


Objetivo

Acompañar a las personas en el proceso de integrar la Comunicación No Violenta a través de la práctica constante. Las sesiones buscan fortalecer la claridad al expresarse, la escucha con presencia y la capacidad de sostener conversaciones reales con mayor conciencia, coherencia y responsabilidad, favoreciendo aprendizajes que puedan sostenerse en el tiempo.


Temas que se trabajan en este curso

Los temas se definen en función de los intereses y necesidades del grupo. Pueden incluir, entre otros:

  • Práctica de los cuatro componentes de la Comunicación No Violenta.

  • Conversaciones difíciles y situaciones reales del día a día.

  • Empatía y autoempatía en contextos personales y laborales..

  • Retroalimentación y establecimiento de límites.

  • Toma de decisiones y construcción de acuerdos.

El enfoque es totalmente práctico.


Formato y duración

  • Las sesiones se organizan en paquetes a partir de 3 sesiones de práctica, con una duración de 2 horas por sesión.

  • La frecuencia y los temas se acuerdan de acuerdo con el contexto y las necesidades del grupo.

Se recomienda la modalidad presencial, ya que facilita las dinámicas, los ejercicios y los espacios de práctica.


Enfoque

Práctico, accesible y vivencial. Estas sesiones están orientadas al acompañamiento continuo, con énfasis en practicar, experimentar, reflexionar y ajustar. El ritmo cuidado y el espacio de confianza permiten integrar la Comunicación No Violenta de manera progresiva y realista, favoreciendo su aplicación sostenida en la vida cotidiana y en el trabajo diario.